Diferencias reconciliables – entre defensores de los gatos y defensores de la fauna salvaje

Un biólogo especialista en fauna silvestre ayuda a trazar un nuevo camino para los defensores de los gatos y los conservacionistas.

Articulo de Katie Lisnik publicado en la revista Animal Sheltering magazine (Otoño 2017).

El trabajo de proteger animales es siempre desafiante, pero se vuelve más complicado cuando los intereses de diferentes especies entran en conflicto. Este tipo de escenarios no se ven limitados a los gatos y la fauna salvaje, pero como los programas de CER (TNR) se han vuelto más y más habituales, las comunidades de gatos han ocupado el foco de atención en el debate de animales vs animales.

Mientras la discusión es a menudo polarizada, es importante no caer en la trampa. Al contrario, deberíamos centrarnos en el terreno común que existe entre los defensores del CER amantes de la naturaleza, los avistadores de aves amantes de los gatos y todos los que están dispuestos a centrar sus energías en buscar soluciones humanas y efectivas.

Colaborar con personas que están fuera del campo del bienestar animal puede parecer una pérdida de energía e incluso de tiempo. Pero si vuestros esfuerzos en implementar el CER se ven bloqueados por motivos de biología de conservación, el tiempo invertido en reconocer que se comparten objetivos valdrá la pena a largo plazo.

Afortunadamente, hay muchos puntos de interés en común – y algunas personas maravillosas – pisando esta área cada vez más amplia, donde los objetivos de los conservacionistas y  de los defensores de los gatos se solapan.

Una de esas personas es el biólogo de fauna silvestre John Boone. En la Great Basin Bird Observatory, en Nevada. Boone y sus colegas están llevando a cabo investigación aplicada, monitoreo poblacional, planes de conservación y un programa completo de monitoreo de aves.

Boone  forma parte de la Junta Directiva de la Alliance for Contraception in Cats & Dogs (ACC&D) y es un miembro desde hace tiempo de la SPCA del Norte de Nevada, donde ayudó al lanzamiento de un programa regional de esterilización. Además, ha ayudado a HSUS y Human Society International en estudios para incrementar la efectividad de los programas de control poblacional para perros callejeros y gatos ferales.

Los conservacionistas y las organizaciones que velan por el bienestar animal pueden trabajar juntos

Ahora Boone está usando su experiencia para colaborar en una investigación entre el HSUS y el Human Rescue Alliance en Washington D.C, que evaluará los cambios en las poblaciones de gatos ferales, una forma clara de medir los resultados del TNR. (Los resultados de este proyecto y las herramientas usadas por otros grupos para su propio censo de gatos ferales serán publicados pronto).

Este proyecto es solo un ejemplo de cómo los conservacionistas y las organizaciones que velan por el bienestar animal pueden trabajar juntos hacia el objetivo compartido de que haya menos gatos ferales. Aunque nunca coincidirán en todos los puntos, cuando nos referimos a los gatos ferales, Boone dice “Podemos mejorar tremendamente el status quo y, al hacerlo, beneficiar tanto a los gatos como a la vida salvaje".

Preguntas a John BooneFear Cat near the sea

En esta sesión de preguntas y respuestas con Katie Lisnik (HSUS), Boone comparte sus ideas sobre un avance tanto para los gatos como para la fauna silvestre.

¿Cuál crees que es la información más importante para que los defensores de los animales comprendan las ideas de los defensores de la fauna salvaje y de dónde provienen?

Conservacionistas y defensores de los animales están motivados por la ética de que todas las vidas tienen valor. Los conservacionistas se centran en proteger los sistemas naturales que mantienen la diversidad de los seres vivos, mientras que los defensores de los animales se centran en la protección individual de las vidas y esta diferencia de perspectivas es lo que provoca los conflictos.

¿Qué consejo le das a los grupos de bienestar animal que quieren trabajar con los conservacionistas?

Los científicos conservacionistas saben cómo gestionar las poblaciones animales y medir el impacto. Los grupos de bienestar animal saben cómo trabajar con gatos, están altamente motivados y pueden poner sobre la mesa recursos humanos muy valiosos. Si unes estas dos piezas,  un verdadero avance puede ocurrir.
Mi consejo para seguir colaborando es doble.

Primero encontrar el socio  correcto. No todo el mundo es apto o está dispuesto a colaborar, así que hay que centrarse en encontrar a los que sí lo están y no en discutir con los que no.

En segundo lugar, acordar las medidas apropiadas del programa es vital. Si le preguntas a un conservacionista y a un  responsable de CER sus opiniones sobre si el CER funciona, probablemente obtendrás dos respuestas muy diferentes.

Si, al contrario, mides sistemáticamente como el CER afecta a las poblaciones de gatos ferales, algo que no se hace de forma rutinaria a pesar de ser bastante factible, no habría razones para discutir. La información puede usarse para aprender que funciona y que no funciona, para focalizar mejor los esfuerzos y así maximizar el impacto.

¿Qué herramientas necesitan los grupos que velan por el bienestar animal para ser tan efectivos como sea posible en este asunto?

Primero, las poblaciones son muy diferentes de los animales individuales que las componen. Por ejemplo, la esterilización es una manera increíblemente efectiva de reducir la tasa reproductiva de un gato individual, pero a nivel poblacional o colonial, los programas de CER pueden no tener un gran impacto en la reproducción total hasta que no se alcance una alta tasa de esterilización con el tiempo. Por lo que los grupos que velan por el interés animal deben intentar aprender un poco más sobre cómo funcionan las poblaciones, muchas de ellas ya lo están haciendo.

En segundo lugar, el mundo del bienestar animal se ha basado demasiado en las estadísticas de los refugios para sacar conclusiones sobre la eficacia del programa CER. Esto es problemático ya que son muchos los factores que pueden interferir en los datos de los refugios.

Es relativamente fácil, pero para medir el impacto del CER sobre las poblaciones de gatos ferales más directamente, los grupos que velan por el bienestar animal deberían aprender más sobre estas técnicas y usarlas más a menudo.

Finalmente, si queremos que nuestros programas sean genuinamente efectivos, necesitamos que se comiencen a mirar datos para aprender que funciona y que no, y adaptar nuestras acciones a ello. Muchos grupos por el bienestar animal recogen los datos, pero solo unos pocos capitalizan sistemáticamente la información.

Los científicos dedicados a la fauna salvaje u otros analistas de datos pueden ser socios eficaces en estas tareas debido a su capacidad técnica.

¿Puedes describir el modelo de trabajo que has usado con ACC&D?

Fue el esfuerzo del grupo liderado por el Dr. Phil Miller del Conservation Breeding Specialist Group y organizado por ACC&D. Mediante la creación de un modelo informático realista de cómo funciona la población de gatos ferales, somos capaces de comprobar los diferentes modelos de gestión en un medio virtual, mucho más de lo que podríamos haberlas probado en la vida real. Haciendo esto, podemos tener una idea bastante clara de que medidas de gestión parecen funcionar mejor y centrarnos en probarlas sobre el terreno.

Muchas ideas útiles han salido de estos modelos. Como un ejemplo, los modelos dejan claro que, para disminuir el número de gatos a lo largo del tiempo mediante la esterilización, es necesario alcanzar y mantener una tasa alta de esterilización constante, que respalde el objetivo a conseguir.

Los modelos también nos proporcionan una idea realista de cuánto tarda una población de gatos en responder a los esfuerzos intensivos del CER, ilustrando lo difícil que es mantener una alta tasa de esterilización cuando las tasas de abandono son altas.

Los modelos nunca son perfectos, pero nos ayudan a comparar sistemáticamente diferentes formas de alcanzar nuestros objetivos.

animalsheltering.org

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